En un abrir y cerrar de ojos
Era el invierno del 1998.
«¿Qué sabes sobre el síndrome de cautiverio», me pregunto el editor en jefe. «Lo siento pero qué?»
Tenía un papelito amarilla en la mano. «Centro de rehabilitación Käpylän llamó y nos ofreció una historia muy interesante. Una joven modelo que tiene un terrible enfermedad, ya no es capaz de hablar o moverse. Podrías obtener una historia conmovedora.»
Los ingredientes para la historia sonaban bien : un joven y bella mujer con una enfermedad desconocida, un destino trágico. Decidimos hacer la historia, a pesar de que el revista no es uno de escándalos. Esto era un tema de interés humano.
Llamé a la terapeuta del centro de rehabilitación ´Käpylän´. Ella conocía bien a la paciente y fue, por supuesto, pedir permiso antes insinuar sobre el tema. Él también sabía un montón sobre el síndrome de cautiverio, y había publicado recientemente un informe sobre la investigación de ella.
Fue realmente una coincidencia rara y desafortunado, una mujer joven ,el infarto del tronco cerebral. Fue destruido la capacidad para poder moverse y hablar, a pesar de que su mente funciona de la manera que antes.
El teurapeta describio a Kati Lepistö como una chica llamada destino:
«Ella siente y piensa como cualquier otro, pero es incapaces de expresarse al hablar.»
– Kati Lepistö y Leeni Peltonen



