La soledad

11.02.2016

En la víspera de Navidad 1996, tuvimos una cena fabulosa. Regalos y comida rica, uno se siente feliz cuando esta con la familia y amigos. Fue una noche maravillosa. Todo el mundo es feliz, riendo y disfrutando de la compañía del otro. Me sentí muy feliz de estar vivo. A pesar de todo, me sentía agradecida. Puede que no sea capaz de moverme ni hablar, como el resto del clan, pero me siento tan feliz como los demás.

A pesar de que en ese momento estaba me veía feliz por el exterior, dentro de mi corazón había una sensación de melancolía. Un sentimiento de soledad crecía dentro de mí.

Todo el mundo tenía un compañero. Un ser querido con quien han plantado un sueño y planeado un futuro. Yo estaba acoplado a una silla. No sólo por esa noche, sino para el resto de mis días de vida.

El pronóstico para una mujer que está completamente paralizado es; que ella nunca va a estar completamente sola, sin embargo, va a pasar el resto de su vida sola. ¿Quién iba a prestarle atención a una mujer que no puede hacer nada por sí misma? ¿Quién querría estar casado con una mujer que no puede hacer nada, nada en absoluto para ellos?

La peor parte de la depresión era el sentimiento de soledad. Al igual que un asesino silencioso, me estaba sofocando poco a poco.

A través de mis peores momentos siempre había amigos que pasaban de visita. Ellos venían a compartir su vida conmigo. Era tan bonito y agradable; me hizo sentir vivo. Estaba agradecido y feliz, sin embargo, no todas las emociones que pasaban por mis venas eran de felicidad.

Cuando hablaban de sus parejas, novios o esposos, un dulce y alavés amargo sentimiento fluía por mi corazón. La idea de que nunca tendría un amor así en mi vida se sentía como si una aguja se penetraba mis ojos. Mi cuerpo reaccionaba con una combinada emoción de felicidad y tristeza al mismo tiempo. Las lágrimas corrían por mis ojos. Los de un ojo eran de lágrimas de alegría y del otro ojo eran lágrimas de dolor.

Los peores momentos fueron cuando los amigos me contaban que estaban embarazadas. En esos momentos me sentía como si un cuchillo oxidado atravesara mi corazón. En mi mente, estaba eufórico, pero al mismo tiempo sentía como si fuera que mi pecho se estaba desintegrando porque yo nunca tendría ese amor eterno en mi vida.

Mi psique estaba desarreglada. Mis pensamientos y emociones estaban en muy mal estado. Ya en una muy profunda depresión y con la soledad susurrándome al oído como si fuera mi mejor amiga. Pero en realidad me estaba estrangulando lentamente.

El dicho dice; “Lo que no te mata te hace más fuerte”. El equipo asesino de la depresión y la soledad no logró matarme. No sé cómo y cuándo exactamente, pero con el tiempo, me volví más fuerte. Logre a darle un beso de despedida a la depresión. Aunque no pude deshacerme completamente de la soledad. Logré ponerlo en una esquina donde no podía a molestarme tanto más.

Con el paso de la vida, encontré al amor incondicional. Tuve la oportunidad de compartir con mis amigos mis propios planes para el futuro. No hay más razones para sentimientos agridulces.

Supongo que es natural que cierto sentimiento de soledad acompaña a una persona que no puede moverse ni siquiera hablar por el resto de su vida. A veces la soledad intenta salir de la esquina, y me mira fijamente a los ojos. Cuando lo hace no bajo los ojos hasta que se dé la vuelta y regresa a la esquina.

La verdad es que es bueno que la soledad se quedó en mi vida. Me recuerda lo afortunado que soy de tener a alguien especial en mi vida. Me hace valorar el amor un poco más.

Kati

Comments (2)

  1. äiti-Marjatta 12.02.2016 11:14

    Silloin alussa koin tosiaan samaa surua ja iloa kuin sinä. Katsoin aina surullisena kun äiti ja tyttär olivat esim. kaupungilla iloisesti jutellen ja hengaillen yhdessä. Meillä se oli ohi silloin niinkuin moni muukin asia. Nyt vuosien jälkeen elämä on palauttanut monta hyvää asiaa. Luojalle kiitos ja Henningille !

  2. Outi 13.02.2016 22:45

    Tuo kaikki on helppo uskoa ja niin inhimillistä. Niin paljon luopumisen tuskaa. Kun luopumista on paljon, niistä joka ikinen sattuu ja suru kasaantuu vuoreksi. Vahvakin taipuu. Mutta elämä kantaa ja sinä jos kuka tiedät tuon voiman! ((((hali))))

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