Un poema

19.05.2016

NAVIDAD PARA TODO EL MUNDO

Los impresionantes ecos de las campanas hipnotizan durante toda la noche

Suenan para todas las personas

Para todas las personas en el mundo

Si a todos, en especialmente a ti que eres o te sientes diferente a los demás

Vestido diferente, peinado diferente o color de la piel diferente

Son sólo apariencia externa

Tienes tus propios pensamientos y opiniones

Son solamente tuyos

¿Pues por qué no escuchar la llamada de las campanas, cuando suenan solamente para ti?

Para ti que eres especial y única en este mundo

Kati 20/12/1986

1986, tenía 12 años cuando escribí ese poema. Una niña que no tenía idea alguna de que complejo el mundo realmente era.

A medida que leo el poema, pienso en mí misma; “Esa pequeña niña si es bien sabia”.

La vida a veces toma algunos giros inesperados que conducen a lugares que nunca uno había soñado. La vida le extiende a uno hasta sus límites, a veces incluso hasta el mismo extremo de sí misma. Un dato sin embargo curioso, esas mismas curvas que te llevan al borde también te regresaran a la que solía ser.

La mayoría de la gente sucumbe ante el miedo y no se atreven a mirar en lo que los asusta más. Quiero darles un consejo a aquellos que no se atreven al enfrentar lo que les da miedo; “Lo que temes es nada más que un espejo. En ella uno puede ver su propio reflejo. Es su elección para ver en esa reflexión sus puntos fuertes o sus debilidades”. La felicidad verdadera no se puede alcanzar si no se atreve de mirarse en el espejo.

A menudo me pregunto por qué tantas personas en este mundo desperdician sus vidas alimentando monstruos de miedo y odio. ¿No se dan cuenta de que al final de todo ese monstruo va a destruir sus vidas y dejaran todo en pedazos?

Un amigo una vez me preguntó lo que pensaba acerca de la discriminación. La única cosa que le pude decir es que es una cosa mala. ¿Qué sé acerca de la discriminación?

Antes del infarto solía ser una joven chica blanca. Como una aspirante a modelo, sabía del sentirse rechazado, pero nunca basada en el color, la cultura o la religión. Nunca cerraron las puertas en mi cara; Siempre he tenido una oportunidad justa. Lo único que sabía del racismo era lo que leía en periódicos o revistas.

Después del infarto, obviamente, todavía era (soy) una joven blanca, sólo que ahora soy paralizado y no me puedo mover en lo absoluto. La vida ja no es tan fácil. Sin embargo, yo vivo en un país con un bien sistema social, donde se trata a todos por igual. Mi madre tenía que pasar por muchos dolores de cabeza para obtener los beneficios necesarios debido a que el sistema social en nuestra ciudad no había tenido un caso como el mío anteriormente. Aun así, nunca cerraron las puertas en nuestras caras.

No tengo la menor idea de cómo el racismo y la discriminación le hacen a uno sentir, ni idea alguna.

Me gustan nuevas cosas y nuevas ideas. Me encantan las cosas que son diferentes. Ellos siempre me excitan. Diferentes estilos, colores, sabores. Me enriquecen la mente y el alma, enriquecen a mi vida. Nuevos retos, con posibilidades para llegar a lugares que nunca antes había llegado. Al ser físico o espiritual.

Puedo entender el miedo. Sin embargo, no puedo entender el odio.

Imagine como se sentiría el ser llamado nombres feos, que escupen sobre uno, y el ser criticado a toda hora. Puertas se cierran en su cara sin explicación alguno, simplemente porque te ves diferente. Porque has nacido en un país en particular o porque tienes un cierto color de piel no te da derecho de sentirte superior y faltarle el respeto o discriminar a otros. Es posible que no te gusta a alguien. Sin embargo, eso no es motivo para tratarle como si él/ella no es un ser humano.

Tenemos que ser más compasivos con nosotros mismos. Si desarrollamos la autoestima, no tendríamos que alimentar nuestros temores. Y sin temores, no habrá razón para odiar.

Se podría pensar que una mujer tetrapléjica, encerrada en sí misma que no puede siquiera hablar no tendría ninguna idea acerca del odio. Bueno, a mí también me toca recibir comentarios desagradables y correos de odio (correos electrónicos y correos a la antigua). Me entristece. No el hecho de lo que escriben y las cosas que dicen, pero el hecho del odio que esas personas llevan en sí mismo. Sería muy bonito si no había persona alguna que llevaba odio en su corazón.

Me considero privilegiado por muchas razones y una de esas razones es que no tengo odio en el corazón.

Kati

p.s. Este es el último blog de la temporada. Estaré de vuelta en el otoño. Disfruta de este maravilloso verano.

Comments (1)

  1. Sarah Tun 26.04.2018 10:21

    To have a sense of encouragement and compassion is a gift at any age. To have it at twelve is special indeed.
    I am white, but have experienced prejudice. It is a sad experience, to feel outcast, excluded, for any reason. Unfortunately, this is the way of many in the world: to be hated by some, or to hate in order to elevate oneself, is a shame we humans often face, on one side of the barrier or the other.
    The fear you mention as a mirror is a great insight. Thanks for sharing.

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